Espíritu Chanel

“La moda pasa, el estilo perdura” Coco Chanel.

Gabrielle Bonheur, alias Coco Chanel, fue una mujer visionaria y adelantada a su tiempo. En una época en que los hombres disfrazaban a las mujeres con toneladas de ropa que dificultaban el movimiento, ella vistió a la mujer comprendiendo sus necesidades reales, pues no haría nada que ella misma no se pudiera poner. Coco liberó a las mujeres de principios del siglo XX de la doble opresión que suponía vivir encerradas en sus casas y bajo capas y capas de ropa; introdujo las prendas de punto, trajes de chaqueta, el pantalón, el “little black dress”, mezcló joyas con bisutería, y sobre todo se deshizo del corsé. Revolucionó el mundo de la moda haciéndola más accesible y cómoda y cambió la forma de entender el lujo haciéndolo sobrio y elegante, sin excentricidades. Había nacido un genio que lo único que deseaba era hacer a las mujeres un poco más libres, apostando por la vida sana y el deporte.

Fue la primera en cortarse el pelo; creó el bolso de bandolera para alcanzar esa nueva autonomía que deseaba para las mujeres, incorporó tejidos de uso exclusivo para hombres a sus trajes de chaqueta (el tweed). En definitiva, cambió el concepto de la moda adaptándola a la evolución que estaba sufriendo la sociedad de entonces, tanto antes como después de la guerra. Estos cambios en la apariencia de la mujer fueron las bases de la estética de la mujer moderna. Además fue una de las primeras en preocuparse en la importancia de la marca, y la defendió al más puro estilo del marketing (aunque el concepto no se hubiese inventado todavía) el mejor ejemplo de ello es su famosísimo perfume Chanel nº5, conocido en el mundo entero. Coco Chanel no sólo fue una diseñadora brillante, fue una mujer de negocios que sabía moverse en sociedad, que opinaba y defendía sus opiniones. Nunca se casó, hasta su relación con los hombres fue extraña para la época, puede que fuera porque nunca superó el abandono de su padre en un orfanato francés al morir su madre.

Como todas las grandes de la historia tuvo una infancia trágica inmersa en la pobreza, y el deseo eterno de ser amada sin conseguirlo. Se hizo a si misma y triunfó. Tuvo fama, dinero, prestigio, amantes, pero eso no le impidió vivir desdichada y morir sola a los 87 años el 10 de enero de 1971. Fue una de las diseñadoras más influyentes del siglo XX junto con Balenciaga, Dior o Yves Saint Laurent, con el detalle que era mujer y que triunfó en un mundo de hombres.